
.png)
José Alaniz | Orientador Psicológico
Sobre mí
¡Hola! Soy José Ernesto, psicólogo nicaragüense, responsable de los Servicios de Orientación Psicológica. Mi vocación por la psicología surgió de vivencias personales que evidenciaron el impacto transformador de la psicoterapia, junto con la importancia del acompañamiento emocional. Estas experiencias despertaron en mí un profundo compromiso con este noble oficio, que ejerzo con gratitud y pasión, buscando ser una guía para quienes desean construir un camino hacia el bienestar
Mi formación académica
Cuento con una licenciatura en Psicología por la Universidad Centroamericana (UCA) de Managua, Nicaragua, donde me gradué con honores. Posteriormente, gracias a una beca de excelencia otorgada por la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID), realicé la maestría en Orientación Psicológica en la Universidad Iberoamericana (IBERO) de Ciudad de México. Estas etapas no solo me formaron académicamente, sino que también reforzaron mi compromiso de acompañar a las personas en su camino hacia el bienestar.
Reconocimientos internacionales
Pensé que nunca más volvería a viajar, en 2022 fui invitado por la Oficina de Asuntos Educativos y Culturales del Departamento de Estado de los Estados Unidos a participar en su programa insignia: International Visitor Leadership Program (IVLP). Este proyecto reunió a diversos profesionales de distintas partes del mundo para reflexionar sobre innovaciones en salud mental, cuidado emocional y bienestar. Fue una experiencia que amplió mi perspectiva y reafirmó mi propósito como orientador.
Mi enfoque y propósito
Hoy en día, trabajo de manera privada en dos modalidades: presencial, los sábados en el Instituto Médico Bolonia en la Ciudad de Managua, y a distancia, de lunes a viernes, vía Google Meet, lo que me permite acompañar a personas de diversas partes del mundo.
Mi práctica clínica se basa en un enfoque integrativo con énfasis en las intervenciones posmodernas (colaborativa, centrada en soluciones y narrativa). Este enfoque deja atrás la visión tradicional de centrarse únicamente en las dificultades y problemas, y se enfoca en las fortalezas humanas, que son las que nos permiten aprender, crecer y vivir con resiliencia y esperanza ante el futuro.
Lo que más disfruto de mi trabajo es acompañar a las personas a reescribir sus historias de vida, transformando el trauma (eso feo que nos pasó) en oportunidades de aprendizaje, armonía con la vida y paz emocional. Cada sesión me recuerda que, al trabajarnos como personas, también nos preparamos para ser luz en la vida de alguien más, una luz que guía en los momentos de incertidumbre y oscuridad, tal como otros lo hicieron por mí cuando más lo necesité.
Una frase que me inspira
Algo que pocos saben de mí es que me encanta escribir, ya sea prosa libre o versos de vez en cuando. Allá, en mi adolescencia, cuando era un estudiante de secundaria, gané el tercer lugar en un concurso de cuentos. Desde entonces, esta frase ha sido mi norte, y si no la copié de alguien más, probablemente la inventé yo: "Los ángeles no bajan del cielo para ayudarnos; viven entre nosotros, y tú puedes ser uno de ellos, en la medida que te abras a ser luz en la vida de quienes te necesitan."